Acerca de Fernando

¡Hola! Soy Fernando Fiestas.

Fernando Fiestas es Doctor en Bellas Artes en la especialidad de Pintura; pintor artístico dentro de la línea figurativa y poeta. Ha realizado exposiciones individuales y colectivas en España y en el extranjero y publicado cuatro poemarios. En esta web pretende presentar tanto su obra pictórica como poética.

Formación

  • Doctor en la especialidad de Pintura. Facultad de Bellas Artes U. C. M. (2001).
  • Licenciado en la especialidad de Grabado. Facultad de Bellas Artes U.C.M. (1981-86).
  • Catedrático de Dibujo de Enseñanzas Medias y Bachillerato Artístico desde 1.986.
  • Invitado en los talleres del Departamento de Grabado de la Facultad de Bellas Artes
    de la U.C.M. (1992, Madrid).
  • Centro Cultural “Huerta de la Salud”. Collagraph con Marina del Pozo (1991, Madrid).
  • Círculo de Bellas Artes. Dibujo del Natural y Litografía (1989, Madrid).
  • Cursos de Grabado en Escola Internacionale d’Estíu de Gravat:
    • Zieglerografía con Concha Sáez (1987, Calella).
    • Xilografía con Concha García (1988, Calella).
  • Curso de Grabado en Sommerakademie Für Bildende Kunst. Calcografía con
    Rudolf Hradil (1984, Salzburgo).
  • Academia Arjona (1979-1983, Madrid).
  • Escuela de Artes y Oficios, Dibujo con José Hernández Quero (1978, Madrid).
  • Academia Peña (1977, Madrid).

Experiencia

  • Ilustración de “Guía de aves de las lagunas de la Mata y Torrevieja”. Septiembre 1998, Alicante.
  • Elaboración de diversos dibujos para la campaña de preservación de la cerceta pardilla (en vías de extinción).
  • Realización del dibujo de felicitación de Navidad 1999 para Powertec, Sistemas Energéticos, S.A.
  • Ilustraciones en diversas revistas literarias: La hoja azul en blanco desde el número 13 hasta el 20, inclusive; El Cobaya; Álora, la bien cercada; Troquel; Antología sobre Miguel Hernández; Raíces de Papel, etc.

Exposiciones

Premios

  • Ciudad de Lanjarón, (1989, Granada).
  • 2º Premio de Pintura C.A.M.F. (1993, Madrid).
  • Finalista en diversos premios de relevancia como Premio del Ejército, Salón de Otoño, Premio Caja Madrid.

Obras en colecciones y museos

  • Hotel La Cañada (Horche, Guadalajara).
  • Ibercaja (Guadalajara).
  • Hotel Sol-Guadalajara.
  • Galería Infantas (Madrid).
  • Taller-galería Fort (Barcelona).
  • Centro de Artesanía (Madrid).
  • Galería Cartel (Granada).
  • Centro Internacional de Arte (Salamanca).
  • Galería Tolmo (Toledo).
  • Biuro Wystaw Artystycznych (Lódz, Polonia).
  • Departamento de Grabado, Facultad de Bellas Artes de la U.C.M. (Madrid).
  • Galería Edurne (Madrid).
  • Sala permanente en la Casa de los Volcanes (Lanzarote) con muestras de arena recogidas con motivo de su tesis doctoral.
  • Wilkoart Gallery (Madrid)

Publicaciones

  • “El Punto de las Artes”, publicaciones diversas con motivo de exposiciones individuales y colectivas desde 1986.
  • “Nueva Alcarria”, 24 febrero 1989, Guadalajara.
    “Correo del Arte”, mayo 1991, Madrid.
  • Revista “Galart”, mayo 1991, Barcelona.
  • Revista “Goya”, mayo-junio 1991, Madrid.
  • “Arteguía”, Directorio de Arte, 1992-1993, Madrid.
  • “Guía de Arte 92”, 10º aniversario. Art-Book ‘90, Barcelona “Diccionario de Pintores y Escultores Españoles del siglo XX”, tomo 5. Forum Artis 1994, Madrid.
  • Casa de Melilla en Madrid. Blog institucional. 2013-2014.
  • Fue entrevistado en el programa “Melillenses en el mundo. Madrid” en mayo, 2016 para TV Melilla.
  • Entrevistado en el programa “Viento de Levante” en Melilla TV, el 2 de mayo de 2019.
  • Reportaje en Suplementos Melilla TVM, principios de agosto de 2020.

Libros

Este no es un poemario al uso. No estaba previsto en el guión. El título procede de un poema largo que ganó el Premio Soledad Escassi. Fue algo inesperado. El poema iba destinado a “Palabras para otras voces”, acaso para su núcleo central. El premio no tenía cuantía económica, facilitaba que publicara un libro con el poema y otros más inéditos. Por eso nació esta obra, de la que aún conservo algunas copias.

El premio tiene especial relevancia para mí porque me presento a muy pocos premios, por falta de tiempo, de energía, de convicción, por ello que dicen que la gran mayoría de ellos están ya dados, y porque es muy difícil ganarlos. Mucho. ¡¡Hay tantos poetas tan buenos, tan buenos!! ¡¡Y tantos pintores tan buenos!!

Aquel jurado exclusivo que decidieron premiar mi trabajo fue compuesto por Alfredo Piquer como presidente y sin derecho a voto, Emilio Porta, Paco García Marquina, Raquel Lanseros, Ana Garrido y Elvira Daudet (ya fallecida). Grandes poetas todos ellos, grandes referentes para nuestra cultura actual.

“A veces lo visible” es mi primer libro de poemas, que no mi primer poemario. Antes que él hay un cuadernillo que publiqué con la editorial de Verbo Azul, “Jardín de esquemas”, poemas prosaicos en verso que para mí no tiene interés aquí. Fueron inicios y primicias. Luego fui aprendiendo a trabajar con los versos blancos, los que se usan asiduamente hoy día. La estrofa donde mejor me expreso. “A veces lo visible” es su primer resultado.

También con esta obra, inauguro la costumbre de ilustrar mis propios libros, cosa que ya hice con algunos amigos míos como Juan José Alcolea, Pedro Antonio González Moreno entre otros. Son tres dibujos a portaminas sobre los tres lugares a los que alude el libro que se puede entender autobiográfico. El portal de mi casa natal, en Melilla; mi rincón preferido de la casa de mi madre en Madrid y mi objeto preferido de la casa de mi padre en Málaga, un reloj de péndulo que se quedó mi hermano. Y los poemas.

Lo que más guerra me dio fue titular la obra, creo que tardé tanto tiempo en encontrar el título como en escribir la obra. En un principio tenía un título surrealista que prefiero no suscribir y que según indicación de una amistad mía, no tenía nada que ver con el contenido. “A veces lo visible” viene de uno de los versos del último poema del libro. Fue editado por la extinta editorial Poeta de Cabra, ahora Libros del Mississippi.

Con prólogo de Manolo Cortijo, este poemario está cerrado respecto a la posibilidad de ampliaciones. Es una colección de vivencias relacionadas con las horas de un día. En este caso un día a lo largo de una vida. Dos personajes inventados son los que van a hilvanar esta historia. No he tomado como referencia a personas concretas pero sí he mezclado algunos rasgos característicos de algunas que conocí a lo largo de mi vida. Cédric de Man, hombre de incierto origen y reservado a su manera, es quien vive los poemas con sus historias encerradas; Maharawal Bathi, quien ya hizo su primera aparición en el poemario “Palabras para otras voces”, con su poema sobre el templo de Jaisalmer, reaparece aquí como versador y supervisor del proyecto de Cédric de Man. No hay alusiones ni referencias a lugares ni a personas concretas dentro de las vivencias, así lo quiso el mentor, sino versos, lirismo, así quiso el poeta.

¡Que la poesía siga siendo esta gran exploradora transversal de estratos, como decía Roberto Juarroz, poesía vertical para su dignidad, para recuperar nuestra inocencia!

El día de la vida ha sido distribuido en Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Vísperas y Última llama. Obra con intención simbolista por mi parte. Ojalá se vea así.

Esta es una obra sobre la que tengo la sensación de que sigue sin estar cerrada. Comenté tanto a Lidia López Miguel, mi editora, como a algunos amigos poetas, la posibilidad de reediciones con más y nuevos poemas. Por ello, que a nadie sorprenda una reedición sobre la cual no puedo concretar fecha aproximada. Lo anunciaré debidamente.

Trata de un poemario ucrónico sobre hechos históricos del pasado nunca vividos. Esta vez la otredad está basada en el alejamiento de la experiencia del yo viviente. Un claro ejemplo sobre mi posición respecto a la poesía del conocimiento. No está bien que yo lo diga, pero estoy orgulloso de este trabajo porque me sigue pareciendo un sueño vital. Se ha dicho de mi pintura que es misteriosa y sin límites claros, este libro parece ser lo mismo, intrigante y envolvente. Pero ya os digo, no está bien que yo lo diga. Mejor que los críticos la juzguen o que nadie diga nada y caiga en el olvido, lo más miserable de la existencia.

La portada que lo ilustra -¡¡y hay que ver qué portadas más bonitas las de los libros de la editorial Lastura!!- es la reproducción de un cuadro mío, un bodegón cubista que tengo colgado en el salón de mi casa. Aunque no me gusta el cubismo, experimenté en una breve etapa de mi vida con este estilo y el mejor resultado ha sido este. No tiene prólogo, no he tenido el valor de pedirlo a ningún amigo poeta, y sé que hay tanta gente encantada por presentarme y prologarme. En fin.